Con la salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones, también se fueron los planes para un satélite de comunicaciones geoestacionario para los paises de la región. La historia se remonta a febrero del año pasado cuando los países de la CAN se reunieron para decidir el futuro de un lote que tenían asignado en órbita geoestacionaria y que podrían perder si no se ponía en uso antes del 11 de junio. Según los cálculos, solo había un satélite, el AnikE2, que podía subir hasta esa órbita en el tiempo necesario. En esa reunión Venezuela informó que ya desde el 2004 había contratado con China la construcción de un satélite de comunicaciones y que además estaría dispuesta a pagar el costo del AnikE2, unos U$2.1 millones, para ponerlo como dummy y no perder la órbita.
Pues bien, como es sabido Venezuela abandonó la CAN hace unos meses así que debían tomar una decisión con respecto al satélite. Esa decisión fue informada hace dos días y tiene grandes repercusiones para Colombia. Primero que todo, nuestro país quedó encargado de coordinar los temas relacionados con el satélite ante la Unión Internacional de Comunicaciones. Este punto, por si solo, es importante ya que nos permite ser la cara del proyecto y tener control sobre el mismo. Sin duda, éste puede y debe ser el primer tema en la agenda de la recién nacida Comisión Colombiana del Espacio. En este sentido es importante que Colombia tome el liderazgo en cuanto a los aspectos técnicos del proyecto ya que tenemos personas preparadas para hacerlo. También creo que nuestro país debe tomar esta oportunidad para entrar de lleno en el espacio y adquirir conocimientos sobre operaciones espaciales. Con ésto quiero decir que no debemos sencillamente entregar la operación del satélite en concesión sino participar activamente en todas las etapas del proyecto con el fin de desarrollar habilidades que no tenemos. Por último considero que a partir de ahora se deben tomar otras decisiones de tipo estratégico para el futuro del país. Tal vez es demasiado tarde para este satélite en particular, pero podriamos pensar en la creación de una futura base de lanzamiento desde nuestro territorio. O si el tema de seguridad no lo permite, entonces podriamos pensar en hacer lanzamientos desde plataformas marinas. También podriamos usar esta oportunidad para crear un centro de operaciones espaciales y requerir que toda la operación del satélite se haga desde Colombia.
Desconozco exactamente los detalles de cómo se esta manejando este tema, pero espero que se esté tomando con la seriedad que merece.
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